Automovilismo
Bentley Continental GT el lujoso auto para el fin del mundo
Mejor que te vayas preparando para el fin del mundo, muchos empezaron por modificar sus autos y el resultado es impresionante.
Bentley Continental GT, Automotriz

Sin duda este es un auto preparado para soportar todo en el terreno, el Bentley Continental GT 'Rally Edition' tuvo una agresiva transformación, para adaptarse a  los últimos tiempos de la humanidad. La puja por este excéntrico coche alcanza en estos momentos los 37.000 euros, y al parecer su valor continúa subiendo, su dueño confesó que ha gastado alrededor de 27.000 euros en modificaciones.

"El off-road ha sido convertido en un coche de rally pero manteniendo el lujo implícito en Bentley en su interior. Ahora que está el ambiente caldeado con Corea del Norte, China y la Casa Blanca, puede que no sea una mala idea estar preparado."

Un vehículo único en el mundo

Este proyecto fue una construcción a medida para la serie de National Geographic 'Supercar Megabuild', lo que significa que no hay otro igual. Los creadores hicieron que este coche a lo Mad Max, tuviera amortiguadores ajustables Quantum Racing, grandes neumáticos off-road de 265/65, una jaula antivuelco externa de acero y placas de deslizamiento debajo de la carrocería. Sin olvidar las latas de combustible en caso de necesidad.

Este auto también posee una barra de luz LED montada en el techo, espejos eléctricos y térmicos, faros de xenón automáticos, sensores de aparcamiento delantero y trasero, control de climatización de doble zona, control de crucero, navegación por satélite y arranque sin llave.

Sin embargo el interior de este GT es todo lo contrario a lo que cualquiera imaginaría, el lujo y la elegancia artesanal aún se mantienen, cuenta con asientos en cuero beige, también presente en los paneles de las puertas, y el color plateado original ha desaparecido para dar paso a un verde militar ideal para pasar desapercibido en ambiente hostil. 

Posee un motor W12 de 6.0 litros que le suministra potencia a ambos ejes a través de una transmisión automática de seis velocidades, y fue reparado por última vez a los 191.511 kilómetros.

Posiblemente este sea de los pocos vehículos que aún funcionen después de que a Kim Jon-un le dé por jugar con sus bombas de hidrógeno, y si esto no sucede sin duda podrá correr en el Dakar 2018, al estilo de aquel Toyota FJ45 disfrazado de Rolls-Royce que corrió el Dakar en 1981.

Fuente: www.motorpasion.com